Con subidas y bajadas; de un lado a otro y a una velocidad de vértigo. Sin cinturones y con las manos arriba: por favor, sonría!
Todos gritamos, nos reímos, nos miramos.
Y, en un momento, ha cambiado todo.
El orden de mis prioridades y mis principios se han ido con mi adrenalina; la tristeza se la regalé al que iba sentado a mi lado; la angustia para el de delante y la nostalgia para el de atrás.
Más subidas y más bajadas; más velocidad, más cambios.
Se han derretido mis ganas y se han ido alejando poquito a poco, sin darme cuenta.
Y todo va bien.
Todo, todo va bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario