viernes, 28 de marzo de 2014


A veces el propio trabajo te da cosas muy buenas. Ayer al medio día llegue al trabajo a regana dientes, de esos días en los que te levantas con el pie izquierdo, que aun encima sabes que te tocan 7 horas de recepción, de dar llaves, coger teléfonos de gente que quizá te hable amablemente o de la manera más borde, entradas, salidas, llegadas.. Y de repente se abre la puerta del hotel.
Un hombre de unos sesenta años, con unas pintas horribles –como no, siempre juzgando sin saber- me pide una habitación, un olor extraño, unos ojos cansados, un caminante hacia Santiago de Compostela. Llamé hasta a mi jefe para saber si le daba una habitación o no, y juro que si no le hubiese dado me hubiese arrepentido. Y no es por ser guapo o feo, no os hablo de un Velencoso ni de un Divaio; fue un hombre que me cambio el día y me dio energía muy positiva. Empezamos a hablar y a hablar, este hombre había viajado toda su vida, y seguía haciéndolo. No tenía lujos, a penas dinero, pero tenía una sonrisa y transmitía una tranquilidad que en pocas personas he encontrado. Hablamos, y hablamos y me explicaba que la felicidad era una montana, que a veces cuesta encontrarla pero la felicidad esta en el corazón de cada uno, que si eres abierto al mundo y a las personas, piensas de manera positiva y con una gran sonrisa, las cosas buenas vendrán solas. Pero si por el contrario, eres cerrado y piensas mal, desconfías de tu alrededor, solo pasaran las cosas que tú piensas, las cosas malas. Quizá mientras estéis leyendo esto, todos penséis que es algo lógico y teórico, que todos lo sabemos. Si estoy de acuerdo, pero la mayoría de las veces se nos olvida ponerlo en práctica. Si haces lo que realmente te hace feliz, no sigas leyendo y si tu respuesta a esta reflexión ha sido un no, continua.
Pensamos demasiado y no sentimos lo suficiente, intentamos que todo el mundo esté contento con nuestras maneras y formas de actuar, pero por el contrario estamos insatisfechos con nosotros mismos. Porque a mi madre le encanta que yo sea así, a mi novio le encanta que yo sea asa, pero, a mi me gusta ser y actuar como yo actuó? Todo el mundo trata de hacernos ser “a su manera”, por nuestro bien o por el bien de sus santas narices, pero la mejor manera es la NUESTRA. Levantarte cada mañana pensando que hoy va a ser el mejor día de tu vida y acostarte cada noche dando gracias por todo, por lo bueno y lo malo, eso sí que es salud y felicidad. Mi próximo destino será Sri Lanka, nose qué me encontraré allí pero iremos a ver qué pasa.

jueves, 13 de marzo de 2014

Me acuerdo cuando de pequeña me preguntaban qué me gustaría ser de mayor y yo decía astronauta, jugaba con mi amigo Víctor en el recreo del colegio a imaginar que nos íbamos a la Luna con un semicírculo. Creíamos estar tan convencidos, la imaginación de unos niños.Hoy me han hecho la misma pregunta, ¿qué vas a hacer después de que acabes tu Erasmus? Sin pensarlo dos veces he respondido, ¡de aquí no me muevo!Y minutos más tarde me ha venido a la cabeza esta frase: «Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana».
La primera vez que la leí me prometí a mi misma que eso sería lo primero que me cuestionaría cada mañana antes de salir al mundo. Lo tengo escrito en la puerta de mi habitación para tenerlo siempre presente.Siempre he crecido con la idea de que lo más claro que debe tener una persona es saber cuál es su meta. Sabemos que no tenemos el control de nuestro futuro, que la vida tiene mil y un caminos insospechables e impredecibles, que solo Dios sabe dónde estaremos el día de mañana… Sin embargo, la meta de una persona es su cosecha, su pequeño tesoro que conseguirá darle algo de significado a esta existencia a veces sin sentido. Hay gente que prefiere ir por la vida sin ton ni son, despertándose cada mañana pensando “Bueno, un día más”. Si es usted así, pásele un poco la mopa al sol.Para el resto les digo: “Un día más es un día menos“. No es una visión negativa, sino más bien todo lo contrario, es una realidad que debe motivar y despertar el alma para saber que el tiempo es un lujo y no nos podemos permitir desperdiciarlo. No importa que no se tenga una meta definida
Aquí nadie ha dicho que sea fácil, cuesta trabajo, esfuerzo, dinero, sacrificio, y sobre todo, tiempo; y a veces es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotados sin siquiera saber por qué se está luchando, eso debe ser muy frustrante. Aquí todo estamos por algo, todos respiramos, todos tenemos que aportar algo a este ‘pequeño’ mundo. Estamos aquí por muchos motivos y no hay tiempo que perder.Nueva etapa. A punto de cerrar un curso lleno de muchas experiencias y abrir un Stage que me promete muchas cosas buenas.



El camino continua, amigos.

sábado, 1 de marzo de 2014








“Enseñarás a volar,pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,pero no vivirán tu vida.
Sin embargo…en cada vuelo,en cada vida,
en cada sueño,perdurará siempre la huella del camino enseñado”.




Nacemos, nos enfrentamos a nuestra propia evolución, crecemos, aprendemos, pero no nos planteamos qué es la vida. Por qué cuesta tanto esfuerzo todo. Trabajar lo vemos como algo más, estudiar nos parece una montaña sin fin. A veces somos perezosos. Nos replanteamos y volvemos a plantear qué hacer con nuestra vida y qué camino escoger.

Pues ha llegado mi momento. El momento de ver y reflexionar qué hacer y hacia donde tirar. Cada día doy mas y mas gracias a la vida, porque me encanta mi vida, me encanta quien soy y sobretodo estoy muy segura de mis decisiones y de cada uno de mis pasos, y todo ello, todo todo es gracias a ELLOS. ELLOS quienes me han dado, me dan y me seguirán dando lo mejor, las mejores oportunidades, me guiarán cuando esté perdida y me darán su mano cada vez que me caiga.

De ELLOS he aprendido muchas cosas, lo que es el esfuerzo diario, la valoración de casa cosa y sobretodo qué es el amor incondicional. La unión, la fuerza, el apoyo. 
Cierro esta etapa que me ha construido y me ha dado mucho valor y fuerza para seguir con la próxima, que estoy segura que será un poco más dura. Enfrentarte a la vida lejos de tu casa, emprendiendo nuevos caminos asusta pero.. mamá siempre va a estar con su positivismo para empujarme todos los días a seguir y a armarme de valor. Papá, sobran las palabras. Con el ojo derecho siempre se ve todo mejor, así que debo ver muy muy bien.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS por darme la vida y todo lo que ello ha conllevado. Ahora me toca devolvéroslo.