A veces el propio trabajo te da cosas muy buenas. Ayer al medio día
llegue al trabajo a regana dientes, de esos días en los que te levantas
con el pie izquierdo, que aun encima sabes que te tocan 7 horas de
recepción, de dar llaves, coger teléfonos de gente que quizá te hable
amablemente o de la manera más borde, entradas, salidas, llegadas.. Y de
repente se abre la puerta del hotel.
Un hombre de unos sesenta años, con unas pintas horribles –como no, siempre juzgando sin saber- me pide una habitación, un olor extraño, unos ojos cansados, un caminante hacia Santiago de Compostela. Llamé hasta a mi jefe para saber si le daba una habitación o no, y juro que si no le hubiese dado me hubiese arrepentido. Y no es por ser guapo o feo, no os hablo de un Velencoso ni de un Divaio; fue un hombre que me cambio el día y me dio energía muy positiva. Empezamos a hablar y a hablar, este hombre había viajado toda su vida, y seguía haciéndolo. No tenía lujos, a penas dinero, pero tenía una sonrisa y transmitía una tranquilidad que en pocas personas he encontrado. Hablamos, y hablamos y me explicaba que la felicidad era una montana, que a veces cuesta encontrarla pero la felicidad esta en el corazón de cada uno, que si eres abierto al mundo y a las personas, piensas de manera positiva y con una gran sonrisa, las cosas buenas vendrán solas. Pero si por el contrario, eres cerrado y piensas mal, desconfías de tu alrededor, solo pasaran las cosas que tú piensas, las cosas malas. Quizá mientras estéis leyendo esto, todos penséis que es algo lógico y teórico, que todos lo sabemos. Si estoy de acuerdo, pero la mayoría de las veces se nos olvida ponerlo en práctica. Si haces lo que realmente te hace feliz, no sigas leyendo y si tu respuesta a esta reflexión ha sido un no, continua.
Pensamos demasiado y no sentimos lo suficiente, intentamos que todo el mundo esté contento con nuestras maneras y formas de actuar, pero por el contrario estamos insatisfechos con nosotros mismos. Porque a mi madre le encanta que yo sea así, a mi novio le encanta que yo sea asa, pero, a mi me gusta ser y actuar como yo actuó? Todo el mundo trata de hacernos ser “a su manera”, por nuestro bien o por el bien de sus santas narices, pero la mejor manera es la NUESTRA. Levantarte cada mañana pensando que hoy va a ser el mejor día de tu vida y acostarte cada noche dando gracias por todo, por lo bueno y lo malo, eso sí que es salud y felicidad. Mi próximo destino será Sri Lanka, nose qué me encontraré allí pero iremos a ver qué pasa.
Un hombre de unos sesenta años, con unas pintas horribles –como no, siempre juzgando sin saber- me pide una habitación, un olor extraño, unos ojos cansados, un caminante hacia Santiago de Compostela. Llamé hasta a mi jefe para saber si le daba una habitación o no, y juro que si no le hubiese dado me hubiese arrepentido. Y no es por ser guapo o feo, no os hablo de un Velencoso ni de un Divaio; fue un hombre que me cambio el día y me dio energía muy positiva. Empezamos a hablar y a hablar, este hombre había viajado toda su vida, y seguía haciéndolo. No tenía lujos, a penas dinero, pero tenía una sonrisa y transmitía una tranquilidad que en pocas personas he encontrado. Hablamos, y hablamos y me explicaba que la felicidad era una montana, que a veces cuesta encontrarla pero la felicidad esta en el corazón de cada uno, que si eres abierto al mundo y a las personas, piensas de manera positiva y con una gran sonrisa, las cosas buenas vendrán solas. Pero si por el contrario, eres cerrado y piensas mal, desconfías de tu alrededor, solo pasaran las cosas que tú piensas, las cosas malas. Quizá mientras estéis leyendo esto, todos penséis que es algo lógico y teórico, que todos lo sabemos. Si estoy de acuerdo, pero la mayoría de las veces se nos olvida ponerlo en práctica. Si haces lo que realmente te hace feliz, no sigas leyendo y si tu respuesta a esta reflexión ha sido un no, continua.
Pensamos demasiado y no sentimos lo suficiente, intentamos que todo el mundo esté contento con nuestras maneras y formas de actuar, pero por el contrario estamos insatisfechos con nosotros mismos. Porque a mi madre le encanta que yo sea así, a mi novio le encanta que yo sea asa, pero, a mi me gusta ser y actuar como yo actuó? Todo el mundo trata de hacernos ser “a su manera”, por nuestro bien o por el bien de sus santas narices, pero la mejor manera es la NUESTRA. Levantarte cada mañana pensando que hoy va a ser el mejor día de tu vida y acostarte cada noche dando gracias por todo, por lo bueno y lo malo, eso sí que es salud y felicidad. Mi próximo destino será Sri Lanka, nose qué me encontraré allí pero iremos a ver qué pasa.

