Algunas veces los días se te hacen grandes. El sol resulta demasiado ardiente para tus pupilas, el calor, te aplasta contra el suelo y el frío te rompe los pocos huesos que se mantienen firmes.
CUALQUIER PALABRA TE DEJA EL ALMA CAER POR LOS AGUJEROS DE LOS BOLSILLOS.
CUALQUIER PALABRA TE DEJA EL ALMA CAER POR LOS AGUJEROS DE LOS BOLSILLOS.
De la parte más baja de mis pies, días como hoy nacen 3 raíces. Son gruesas, secas y pesadas. Llenas de moho y pequeñas bacterias. Ni si quiera tienen el don de oler a podrido. No sirven para nada, no son para nada, y no te dejan caminar en paz. OBLIGAN a parar tu camino en cualquier rincón de mala muerte en donde se intuya algo de humedad.
Y a pesar de eso, a las raíces no les basta con encontrar humedad momentánea, quieren plantarse. Pero yo ya me conozco la táctica… Siempre es igual. Te entierran los pies y la semilla se termina convirtiendo en árbol. Y fin. Por ahí no paso. Aunque hoy el sol pese, aunque cada mañana siga TEniendo que cruzar esa esQUIna tERminada en miedO.
Y a pesar de eso, a las raíces no les basta con encontrar humedad momentánea, quieren plantarse. Pero yo ya me conozco la táctica… Siempre es igual. Te entierran los pies y la semilla se termina convirtiendo en árbol. Y fin. Por ahí no paso. Aunque hoy el sol pese, aunque cada mañana siga TEniendo que cruzar esa esQUIna tERminada en miedO.
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