Y así sin querer queriendo estamos en el ecuador,en el ecuador de exámenes y de nuestra carrera.
SÓLO nos quedan tres. Eso no es nada. SÓLO TRES.
El viernes volveré a sentir el estrés de coger la maleta, ir corriendo a la estación y chas, aparecer en Madrid.
Tengo demasiadas ganas, de vosotras y ÉL, de Starbucks, de la noche, de iPhone, tengo ganas de eso que prácticamente se me ha olvidado.
Mientras tanto a esperar entre estas temperaturas de locos,en esta ciudad,maldita ciudad.
Esta vida es absolutamente increíble, de eso no hay duda. Y mañana de vuelta a casa.

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