miércoles, 21 de agosto de 2013

A veces nos comportamos como si fuéramos niños pequeños, sí, esos que se cogen rabietas en el súper porque quieren una golosina que su madre no les quiere comprar; si mamá dice que no podemos comer un pastelito porque vamos a comer dentro de un rato, será por algo, y es de tontos insistir en algo que no va a suceder porque “mamá manda”.
Pues eso nos ocurre aún cuando somos adultos, ahora no “manda mamá” sino el sentido común, pero hay momentos en que ese sentido se va de viaje a Australia y parecemos verdaderos bebés enrabietados, insistiendo una y otra vez en algo que no puede ser porque el destino no  lo tiene previsto. Y punto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario