Querido destino:
He perdonado errores casi imperdonables, he intentado sustituir personas insustituibles y olvidar otras inolvidables. He hecho cosas por impulso. Me he decepcionado con personas que nunca me había pensado decepcionar, pero también he decepcionado a otras. He dado abrazos para proteger a alguien del mundo. Me he reído cuando no podía, he hecho amigos eternos, he querido y he sido amada, pero también he sido rechazada, he sido querida y no he querido. He gritado y saltado de felicidad, he vivido de amor y he hecho juras eternas, aún sabiendo que no debía, me he caído muchas veces. He llorado escuchando alguna canción y también viendo fotos. He llamado a alguien sólo para escuchar su voz, me he enamorado de alguna sonrisa. He pensado que me iba a morir de tanto echar de menos y no lo he hecho. He tenido miedo a perder a alguien que creía conocer, lo he perdido y no me ha importado. Destino, reconoce que a veces has sido duro conmigo.
Pero de todas formas gracias, porque si no me hubiese caído, no me hubiera levantado, gracias por llevarme por caminos fáciles y difíciles. Alternando lo bueno y lo malo para así poder valorar lo que tengo. Gracias por dar esa esencia a la vida, de ilusión y curiosidad.
Y que siga la rueda de la vida, la que nunca frena. Nos vemos en el camino!
No hay comentarios:
Publicar un comentario